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4 feb. 2010

''Mitad hombre, mitad animal''

A continuación vas a leer lo que posiblemente sea el cambio más importante que ha dado mi cuerpo, mi mente y mi espíritu a lo largo de toda mi vida. No espero que lo entiendas, ni que te guste. No estás obligado a continuar leyendo.


Ha pasado mucho tiempo ya, desde que empecé a entrenar el arte del desplazamiento. Al principio simplemente saltaba. Después, poco a poco fui comprendiendo realmente lo que significaba. Pero no pasaba de ahí. Solo ‘’comprendía’’.
Pero hace poco tiempo terminé de comprender qué significaba para mí el Parkour, y acto seguido creé y moldeé mis propias ideas, mis propios pensamientos.
Desde el primer día en el que oí hablar de esto, ya oía que el arte del desplazamiento estaba orientado desde la perspectiva del movimiento animal. Vale, muy bien. ¿Y esto qué significa?¿Qué debo moverme como un mono?¿o como un gato? No.
Simplemente debemos movernos como lo que somos, ‘’animales’’. Hay quien dice que el ser humano es una raza superior al animal. Yo no lo veo así. Como siempre, argumento mis opiniones desde lo conceptual. Y en este caso me limitaré a definir ‘’animal’’.
La palabra animal significa ‘’ser con ánima’’. O como la mismísima real academia de la lengua dice: ‘’ Ser orgánico que vive, siente y se mueve por propio impulso.’’
¿Por propio impulso, no? Si uno tiene hambre, simplemente come, cierto? Eso es un impulso. Nadie está diciendole que tiene que comer.
Muy bien, por tanto no es nada difícil comprender que por más que se esfuerce el mundo en decir lo contrario, los humanos somos animales. No somos mejores, simplemente una especie más. Como los perros, los leones, los peces, y miles de especies más. El caso es que ningún animal reniega de su naturaleza. Ninguno trata de ser lo que no es. Sin embargo, los humanos siempre hemos ansiado ser los mejores en todo. Ser superiores a cualquier otra raza. Tan superiores que provocamos la extinción de incontables especies de animales. Tan superiores que destruimos nuestro propio planeta. ¿Y todo por qué? Por egoísmo.
¿Que tenemos el don de racionar? ¿y para qué lo hemos utilizado?
Un animal no mata por placer. Un animal sencillamente no mata, sino caza. Y caza para sobrevivir. Para alimentarse. Pero no, los humanos somos especiales. Necesitamos millones de industrias que contaminan el agua y matan a miles de animales marinos. Necesitamos destruir los bosques, los valles, las montañas, el mar. Necesitamos arrasarlo todo. Necesitamos ser lo más importante. ¿Pero es que nadie se da cuenta de que realmente, los humanos somos lo que menos importancia tiene en este planeta?¿Qué sería de nosotros sin árboles?¿Qué sería de nosotros sin animales de los que comer?¿Qué sería de nosotros sin peces que pescar porque los mares están tan contaminados que ninguno sobrevive? Lo que seríamos es abono para la tierra. Y posiblemente eso sería lo mejor que le hubiéramos aportado al planeta en tantos años. Sin embargo, que le pasaría al mundo, a los demás seres vivos si nosotros desapareciéramos? Nada. No le pasaría nada. Al contrario, incluso mejorarían las cosas.
Esto no significa que quiera provocar la extinción de todos los seres humanos. Significa que simplemente si pudiera, renegaría de esa etiqueta. Cuando veo un paraje que todavía no ha sufrido las consecuencias del hombre, aprecio belleza, aprecio naturaleza, aprecio amor.
Ésta filosofía de vida, ésta perspectiva de las cosas que me a otorgado el arte del desplazamiento, me ha abierto los ojos. Y gracias a un pequeño estímulo que me ha llegado muy recientemente, siento que he conseguido despertar algo que hasta ahora seguía dormido. Algo que me ha hecho comprender. Algo que ha despertado mi lado animal.
No soy un mono, no soy un pez, ni una cabra, ni un saltamontes. No soy un gato, ni soy una liebre. Sencillamente ahora soy humano. Pero no el humano que me han enseñado a ser. Soy el humano animal. El humano que creó la naturaleza. ¿Tan egocéntricos somos para vernos tan superiores a los demás? A partir de ahora no me voy a considerar un humano tal y como se define o se piensa que debe ser. No obstante, mi parte animal no ha despertado por completo. No me considero un animal del todo, ni tampoco un humano como se conoce. Ahora, me auto-defino ‘’mitad hombre, mitad animal’’.
Esto ha sido un gran paso en mi camino hacia la libertad. Cada vez me siento más libre. Cada vez me siento más bien. No sé qué va a ser de mí con el paso de los años. Ansío la libertad completa. Ansío una vida, en la que no exista el dinero. Un vida en la que no haya delincuencia ni odio. Un vida sin guerras. Un vida sin matanzas de animales, ni destrucción de la naturaleza. Si estuviera en mis manos me marcharía a vivir a la selva, o al bosque, o a la montaña. Muy lejos de todo lo que conozco. Y explorar nuevos mundos, nuevos seres, nuevos hábitos. Nuevas vidas...
Solo o acompañado, es algo que ansío conseguir con todas mis fuerzas. Una vida así es mi sueño más preciado. Soy consciente de lo que estoy diciendo. Posiblemente no hable de toda una vida. Tengo familia, tengo amigos. Tendría que dejarlo todo. ¿Realmente importa? Pues creo que sí. Por más que me pueda avergonzar de lo que hemos hecho y de en lo que nos hemos convertido, no podría dejar atrás para siempre a mis seres queridos.
No obstante estoy decidido a cumplir mi sueño algún día. Y repetirlo tantas veces necesite o me apetezca. Olvidar todo y todos por un momento. Olvidar lo que se supone que es ‘’lo más importante’’, y centrarme en lo que yo realmente sí valoro. La naturaleza, los animales, mis hermanos. La vida...

‘’Grandes cambios han llegado. Otros tiempos llegarán. Y mis ojos, se abren frente a un mundo desconocido. Ansioso por descubrirlo, seguiré siendo mitad hombre, mitad animal’’




Jorge García,
Urban Cats Family

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